Es la primera pregunta que casi todo el mundo nos hace, y es lógica: antes de imaginar el viaje, uno quiere saber a qué orden de magnitud se enfrenta. Nos parece la pregunta más honesta del mundo. Por eso queremos responderla con la misma honestidad.
Y la respuesta honesta es que no existe un precio único para un viaje de lujo a medida, porque no existe un viaje único. Lo que sí podemos hacer —y es lo que de verdad sirve— es explicarte con total transparencia de qué depende el coste, en qué se va cada euro y por qué la única respuesta seria es un presupuesto hecho para ti.
Un viaje a medida es, por definición, lo contrario de un producto de estantería. No hay dos iguales. Las mismas dos semanas en el mismo país pueden costar cosas muy distintas según dónde duermas, cómo te muevas, qué quieras vivir y en qué momento del año viajes.
Cuando alguien te lanza una cifra cerrada en los primeros cinco minutos, suele estar haciendo una de dos cosas: o te está vendiendo un paquete disfrazado de viaje a medida, o te está dando un número que tendrá que corregir al alza más tarde. Ninguna de las dos nos parece justa contigo.
En Away preferimos no darte un precio de catálogo porque sería mentira. Preferimos entender primero qué viaje quieres y después decirte, con números reales, lo que cuesta. Si quieres profundizar en esta diferencia de fondo, lo contamos aquí: a medida vs paquete.
El coste no se decide; se construye. Estos son los factores que de verdad lo mueven.
No cuesta lo mismo un safari en Tanzania que recorrer Japón, ni unas islas del Índico que una ruta por Italia. Influye la distancia, el coste de la vida en destino, la logística interna y lo accesible (o no) que sea ese país para viajar con un cierto nivel. El destino es el primer gran cimiento del presupuesto.
El mismo hotel, la misma villa o el mismo lodge pueden tener tarifas muy distintas según el mes. La temporada alta, los puentes, la época de avistamientos o de mejor clima encarecen; viajar fuera de temporada o ajustar unos días las fechas puede cambiar el presupuesto de forma notable sin renunciar a casi nada.
Parece obvio que más días cuestan más, pero el ritmo importa tanto como la duración. Un viaje pausado, con noches de más en cada sitio para no vivir con la maleta abierta, no es lo mismo que encadenar destinos. El ritmo es una decisión de confort, y el confort tiene un coste.
Aquí es donde más se mueve la aguja. No es lo mismo un gran hotel urbano que una villa privada con personal, un lodge exclusivo en plena naturaleza o un riad con encanto. Dentro de la misma categoría «de lujo» hay un mundo, y la elección del alojamiento es, casi siempre, la decisión que más define el presupuesto final.
Los vuelos internacionales, los trayectos internos, la clase en la que viajas (turista, premium, business) y a veces los vuelos privados o en avioneta para llegar a sitios remotos pesan de forma muy distinta según el destino. En rutas largas, la clase de los vuelos puede ser una parte importante del total.
Un guía privado que habla tu idioma, una cena en un lugar que no aparece en ninguna web, un acceso fuera de horario a un sitio icónico, un barco solo para vosotros. Las experiencias privadas y exclusivas son buena parte de lo que convierte un viaje en ese viaje, y son también una variable clara del coste.
Cuando todo esto se combina bien, no se trata de gastar más, sino de que todo encaje. Así es como lo entendemos: lo contamos en cómo se diseña un viaje en Away.
Cuando te pasamos un presupuesto, es un precio cerrado y transparente, no un «desde» al que luego se le suman sorpresas.
Normalmente incluye el alojamiento elegido, los vuelos y traslados que hayamos acordado, las experiencias y guías privados del itinerario, la logística completa en destino y, lo más importante, el diseño y la asistencia de Away de principio a fin: el trabajo de pensar el viaje, coordinarlo y acompañarte mientras lo vives.
Te decimos también lo que no suele estar incluido para que no haya ninguna duda: comidas que prefieras dejar libres, caprichos personales, seguros opcionales o experiencias que decidas añadir sobre la marcha. Lo verás siempre escrito. Nuestra regla es simple: ningún número aparece después sin que lo supieras antes.
Hay una parte del coste que no está en el hotel ni en el vuelo, y es justo la que más se nota cuando viajas.
Es el tiempo que no inviertes comparando, dudando y reservando por tu cuenta. Es el acceso a alojamientos, contactos y experiencias que no están a la venta para cualquiera. Es la asistencia real durante el viaje: alguien que responde si un vuelo se retrasa o si quieres cambiar un plan sobre la marcha. Y es, sobre todo, la tranquilidad de saber que alguien ha pensado cada detalle para que todo salga bien.
Eso no aparece como una línea en el presupuesto, pero es exactamente lo que estás comprando. Lo vemos cada vez con quienes viajan en familia, donde que todo encaje no es un lujo, sino casi una necesidad: lo contamos en viajes de lujo a medida en familia.
El proceso es sencillo y sin compromiso. Nos cuentas a dónde sueñas con ir (o simplemente qué tipo de viaje te apetece), cuántos sois, en qué fechas aproximadas y qué cosas no pueden faltar. Con eso empezamos a trabajar.
A partir de ahí diseñamos una propuesta pensada solo para ti y te damos un presupuesto real, claro y cerrado. Sin cifras inventadas, sin letra pequeña y sin presión: si encaja, seguimos; si no, no ha pasado nada.
Porque al final un viaje de lujo a medida no va de gastar más. Va de que todo encaje. Y para eso, lo único honesto es hablar.
Sin compromiso: cuéntanos tu viaje y te damos un presupuesto real.
Diseña tu viaje →Artículo escrito por el equipo de Away Travel Designer, agencia de viajes a medida en Sevilla. Diseñamos viajes de lujo a medida para viajeros que no se conforman con lo ordinario.